Categoría: Ensayo

Textos ensayísticos de temas libres.

Leer Más

Las narrativas de la lengua, el espacio y la sexualidad en «Exciting Times» de Naoise Dolan – Reseña de Mariana Riestra

Cuando entré a estudiar Literatura inglesa hace casi cuatro años, era una carátula de la persona que soy hoy: leía primordialmente literatura clásica escrita por varones blancos, creía que había una manera correcta de hablar y escribir en inglés, y que existía una forma aceptable de amar. A mis entonces diecinueve años, esperaba que la facultad fuera un lugar donde conociera a más gente como yo, pero cuando lo hice, no me gustó lo que encontré. El reflejo me hizo darme cuenta de que mi perspectiva estaba nublada y basada en estereotipos y que mucho de ello respondía a la clase de persona que creía debía ser. En ese sentido, la Universidad y las personas a quienes tuve el gusto o la tortura de conocer durante estos años me llevaron a formar lo que hoy me define e identifica.

Leer Más

“Poscoronialismo”: ¿Qué mundo nos queda? – Ensayo de Santiago Salinas

Acabamos de cumplir un año con esta espantosa epidemia como parte de nuestro día a día. Se habla de nuevas normalidades, normalidades en un mundo que nos parece tan distinto, pero que en el fondo sigue siendo el mismo. No cambió la desigualdad, se acrecentó; tampoco se dio esa hermandad universal ante la adversidad como se profetizaba; ni se colapsó el capitalismo: se volvió aún más voraz y cambió la acumulación de monedas por el acaparamiento de vacunas. Las artes, con ese gen único para la adaptabilidad, han tenido que reinventarse una y otra vez, recordándonos que de aplausos no se come, ni se crea sólo por amor. El mundo sigue siendo el mismo, ¿y nosotros?

Leer Más

¿La tierra estaría mejor sin humanos? – Ensayo de Juan Manuel Labarthe

La pandemia comenzó a extenderse a nivel global por ahí de marzo y abril del año pasado. Fue entonces cuando muchas ciudades comenzaron a implementar estrictos toques de queda para evitar que la población saliera y aumentaran los contagios. En la sección internacional de los portales de noticias frecuentemente aparecían fotografías que capturaban a las grandes urbes vacías, completamente libres de presencia humana. Las imágenes eran anómalas, pero no extraordinarias. Podrían corresponder también a un domingo muy temprano por la mañana o a un día festivo. Las fotografías verdaderamente inusuales fueron aquellas donde la cámara —testigo curioso y alerta— capturaba, rompiendo el vacío, la presencia de animales salvajes que, ante la ausencia de humanos, asomaban su esplendorosa piel, pelaje o plumaje por las calles, plazas y edificios de los centros metropolitanos. Queda grabada en mi memoria la imagen de un delfín nadando en las aguas cristalinas de los canales de Venecia; la de una familia de jabalíes cruzando la calle sin peatones ni autos en Haifa, Israel, que me recordó la portada del disco Abbey Road de Los Beatles; y la de un puma que merodea gozoso y libre por las calles de Santiago, ciudad que apenas unos meses antes había sido escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes —la mayoría jóvenes— y las fuerzas del orden público. Estos retratos de animales salvajes tomando tímidamente las ciudades quizá eran una de las poquísimas fuentes de optimismo, en medio de un mundo que de la noche a la mañana se había vuelto de cabeza, del desconcierto ante el arribo de una epidemia que había surgido de la nada para dominar el planeta y que traía consigo enormes pérdidas económicas y de vidas. Esta situación inédita —si no por su naturaleza, sí por la enorme escala de impacto— nos descubre que el terreno donde estamos parados no es tan sólido como creíamos y ha dibujado una enorme interrogante en nuestro futuro como especie.

Leer Más

Leones en la entrada o «La heráldica del hambre» – Ensayo de David Anuar

El corazón puede rugir más fuerte que el mar;
es más hondo y traga más hombres.

Sergio Pérez Torres

El 12 de octubre de 1918, la Sociedad Española de Beneficencia inauguró “La Quinta de la Salud Ibérica” en la ciudad de Mérida, Yucatán. Bajo su pórtico, custodiado por leones a los costados y en todo lo alto, cruzaban personas hacia su interior, hombres, mujeres, niños, pero sobre todo, hombres. En 2015, casi un siglo después de su apertura, el rastro de un hombre muerto me llevó a conocer, por primera vez, la imponente belleza de esos leones esculpidos en la roca. Sergio Pérez Torres, el poeta que hoy nos congrega, escribe en su libro La heráldica del hambre, merecedor del Premio Nacional de Poesía Ydalio Huerta Escalante 2016, los siguientes versos:

Leer Más

Nuevos sujetos – Ensayo de Juanita Porras

Ilustración de Daniel Vera

Si es inquietante pensar en el destino, ese desdoblar de la madeja de la vida, es aún más inquietante reconocer que ese destino es un círculo y que nuestro designio es la repetición. La madeja que se desenvuelve solo para envolverse de nuevo, la tijera que se cierra solo para abrirse de nuevo, y el caminante arropado por la bruma de una lluvia de nieve mientras da pasos cortos por un sendero que lame sus huellas y el porvenir. Un bucle de grandes preguntas y respuestas. La más acuciante, la compulsiva pregunta por lo que somos, es una duda ontológica, trágica y épica, que sonríe camuflada por las máscaras con que la vestimos. Nos encanta el juego que nos provee, la intensidad que insufla vivir otra vida sin saber que no es otra sino la nuestra. Que somos el hombre que lucha, sin saber, con su yo del futuro o que también nos quitamos el casco de gladiador para decir “mi nombre es Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del Norte, general de las legiones Félix, leal sirviente del único emperador Marco Aurelio…”.

Leer Más

Cartas a un joven poeturgo – Discurso de David Anuar

Recuerdo haber escuchado esa palabra llamándome en labios de algún compañero de la Fundación para las Letras Mexicanas unas semanas después de iniciado mi recorrido en el área de Dramaturgia con el maestro David Olguín, quien generosamente me aceptó como oyente en el grupo de la generación 2018-2019. Me incorporé como escucha para saciar mi inquietud en torno a ese género que me había repelido por años.

Leer Más

Nuestro papel es nuestra sombra || Ensayo de Juanita Porras

Ilustración de María José Porras

Calderón de la Barca escribe: “¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, / una sombra, una ficción, / y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, / y los sueños, sueños son”. La vida como sombra está en Platón y como ficción —como teatro— en Shakespeare. Ha sido entonces una intuición de antiguos y renacentistas la idea de que la realidad no es o ha sido deformada. A pesar de la incesante búsqueda de realidad en la carne del mundo, en lo visible y táctil, en la naturaleza, siempre está allí la presencia de una ausencia. Esa experiencia de lo espeluznante en la que algo falta donde no debería. Es la grieta a la que se le pone el ojo para ver la tempestad del mar y el pequeño esquife desde el que observas el mundo en la noche más tempestuosa para saber de velos que sutilmente se corren con el viento.

Leer Más

La historia del hombre que empujaba una piedra por una pendiente

El ascenso

Mi papá contaba cada mañana la misma historia. Despertaba tarde, cuando ya todos habíamos desayunado y mientras se preparaba el café y freía los huevos, hablaba al aire para que todo mundo lo escuchara. Era la cocina de la infancia como un ágora y mi papá como un profeta ciego y desgraciado.

Leer Más

La poesía de Carmen Nozal: De la Guerra Civil Española a los 43 de Ayotzinapa || Ensayo de Alejandro Rivera

Como naciones, México y España han tenido una historia paralela. Desde la Conquista, ambos territorios comparten lengua y, en más de una ocasión, sucesos históricos y culturales. Fue gracias a la consolidación de la Monarquía española que se formó el territorio conocido como Nueva España; posteriormente, la Independencia mexicana dio forma no sólo a nuestro país, sino que también fue un momento clave para el de la península ibérica.

Leer Más

«Memory is hunger», reflexiones sobre el hambre y la memoria || Ensayo de Gustavo Robles Cruz

La faim, c’est vouloir. C’est un désir plus large que le désir. Ce n’est pas la volonté, qui est force. Ce n’est pas non plus une faiblesse, car la faim ne connaît pas la passivité. L’affamé est quelqu’un qui cherche. [1]

Tres de las actividades predilectas de mi cuarentena fueron leer, cocinar y recordar todo tipo de situaciones, emociones y sensaciones que me remitiesen a la vida en el exterior. Hago especial énfasis en ésta última porque vivir en el encierro es difícil cuando la realidad en la casa materna no es mejor que las circunstancias de afuera: una pandemia que acaba con la vida de millones de personas o una inminente crisis económica que nos deja varados en medio de la incertidumbre. Leer, cocinar y recordar me ayudaron a sobrellevar la situación de la mejor manera posible. Perfeccioné mi técnica para hacer pastel de cumpleaños, revisité lecturas que ocupan un lugar importante en mi corazón y recordé hasta el aroma de una mandarina que se pela con cautela en un salón de clases. No obstante, el desencanto y la desesperanza estuvieron presentes todos los días condicionando mis acciones y las otras emociones que surgían con el transcurso del tiempo. Salí bastante afectado, perdí planes, oportunidades y hasta llegué a creer que mi hambre había desaparecido.