Ilustración de Sandra Saucedo.
¡Nada tan decepcionante como una bala!
Herman Melville, Shiloh: un réquiem. Versión de Alberto Gagetti.
I
Tu esposa siempre solía decir que ibas tarde a tu propio funeral. ¿Lo recuerdas? Esa pequeña broma a causa de tu dejadez: siempre tarde, siempre olvidando cosas, incluso antes del accidente.
Precisamente ahora te preguntas si eres tú quien va tarde para su funeral.
Estuviste ahí, puedes estar seguro de ello. Para eso sirve la fotografía —aquella clavada al muro a un lado de la puerta—. No es costumbre tomar fotos en un funeral, pero alguien, tus doctores, supongo, sabían que no lo recordarías. La dejaron justo ahí (grande, bien impresa), a un lado de la puerta, en donde no pudieras evitar mirarla cada vez que te levantes y salgas con la intención de buscarla.

fórmula facebookera «muerto por jugarle al verga», que consiste en presentar a un individuo cualquiera anunciando que va a hacer algo sorprendente que, por experiencia personal, sabemos que no puede terminar sino en la desgracia. Tradicionalmente, este meme consiste en una primera imagen donde el personaje aparece manifestando un demencial orgullo (la hybris señalada por Aristóteles), que en la parte inferior del meme se transforma en una tumba con el epitafio antes señalado.
