Etiqueta: Escritores jóvenes

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Las ensoñaciones del mal – Cuento de Juan Carlos Vasquéz

Beppo, Marco, Ana y Giovanni no lo creían. Aquellos que lo habían conocido en la historia de ¿Cambiar? ¿Suicidarse? ¿Matarlos a todos? pensaron que “Doble A” era un personaje en un juego, un thriller en una historia sobrevalorada… y preferían disfrutar sosegadamente en aquellas veladas negras de lectura sin profundizar en la veracidad de los hechos, pero él les negaba con rotundidad: no es una fábula, es cierto, lo pienso, lo detallo, lo llevo a cabo, luego alguien lo escribe. Como “Doble A” preveía, Anna y Beppo querían saber más de sus últimas actividades y le hacen preguntas con dobles intenciones.

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El asilo – Cuento de Enrique Esparza Vásquez

Se llamaba Pedro. Murió de viejo o, al menos, eso es lo que me dijeron por ahí. El médico me pidió que llamara a su familia para avisarles de su deceso, pero Pedro era huérfano. Era el huérfano más viejo que conocí en la vida. Tenía 86 años, nunca se casó, jamás le supe de algún hijo regado. No le conocí mujeres con las que haya romantizado, ni tampoco hombres.

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En aquel entonces – Cuento de Orlando Sánchez Patiño

Ilustración de Orlando Sánchez Patiño

Nunca me han gustado los caldos. Siempre se sirven cuando hace mucho calor o cuando son acompañados con alguna pieza de pollo mal cocido; sin embargo, el caldo que comí en aquella ocasión no me desagradó. Aunque la carne que contenía era chiclosa, tenía un sabor novedoso que no había probado antes y que jamás probé después.

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¿Qué es el arte?

Obra: El derramamiento de sangre, de René Magritte 

¿Qué es el arte? Me planteé el objetivo de escribir un ensayo intentando responder esta pregunta. Estuvo presente durante semanas hasta que ya sólo parecían sílabas alternadamente colocadas en mi cabeza. Cuando pensamos en “arte” una serie de imágenes pueden llegarnos a la cabeza: la escultura de la Venus de Milo, unos girasoles de Van Gogh, sin embargo, responderla puntualmente es algo que me deja sin palabras. Pareciera que pudiera conocer todas las corrientes artísticas, todos los artistas renombrados por la academia y aun así no tener idea de cómo resumir lo que hacen. 

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Entre textos – Microrrelatos de Rafa Mellado

Para Sandra

La misión

El joven Luna-en-el-pecho aprendió a leer y a escribir. Era un deber moral o religioso que, como última voluntad, se propuso el viejo misionero.

Andando el tiempo, Luna-en-el-pecho caminaba pálido y taciturno, los hombros caídos hacia delante. ¿Cómo llenar el vacío existencial que le espoleaba a leer cientos de veces el único libro que había en la aldea?

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Bingo, el payaso – Cuento de Amado Salazar

—¡Daaaamas y caballeros! ¡Ésta es la primeeera llamadaaa! ¡Primeeeera llamadaaa! —resonó por las bocinas la voz afelpada del maestro de ceremonias.

En su remolque destartalado, Carlos oyó el anuncio y revisó su reloj: apenas le quedaba tiempo para arreglarse. Desganado, se levantó de su catre oxidado y buscó su rostro en el espejo. Su reflejo lo tomó desprevenido: no se reconoció a sí mismo, a esa maraña de arrugas que lo miraba al otro lado, como desaprobándolo, desde la severidad de sus ojeras.

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Campeón viejo – Cuento de Ismael Mendoza

Recuerdo bien al viejo. Sentado en su rincón, inmóvil, ausente. Estatua de cobre que respira. Nudillos hinchados, cicatrices abultadas y un ojo ciego. Reposaba entonces en su banquillo como tanto tiempo atrás, esperando el siguiente campanazo, con el cuerpo inclinado hacia adelante, como ansiando salir para poder saber si aún quedaba algo de lucha en sus cansadas piernas. Gruñía, refunfuñaba y se quejaba. Sobaba sus costillas maltrechas intentando sacarles un golpe que hace mucho dejó de estar ahí. Luego apretaba sus nudillos doloridos e hinchados, pasaba la mirada por las cicatrices de sus manos mientras hacía recuento de qué fractura llegó en qué pelea y cerraba sus puños con fuerza para hacer crujir sus articulaciones.