Etiqueta: Escritores jóvenes

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Alas || Cuento de José Luis Muciño

Una mosca detuvo el vuelo en el borde de su plato de sopa. Él dio un manotazo lento y burdo; sus 83 años le habían quitado casi toda su movilidad, pero logró ahuyentarla.

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De este lado || Cuento de Alan Rolon

Acá la frontera quedó marcada por el río que cortaba en dos a La Boca, según la firma de unos tipos que no vinieron sino hasta mucho tiempo después de que dispusieron tal orden. Amanecimos un día con la noticia, y al principio no nos significó nada, sólo nos sorprendió ver un montón de gente llegando en camionetas enormes e impecables. Después, cuando algunos de nosotros quisimos cruzar el puente como de costumbre, nos dijeron que no se podía. Ahí empezaron los problemas y los malentendidos. Ellos no comprendieron nuestras razones, y mucho menos nosotros las suyas. Los comuneros aparecieron y dialogaron toda la tarde con esas gentes que decían venir de la capital, que mencionaron que la jurisdicción sería por ahora federal, pues nos habíamos convertido en frontera.

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“La noche sin nombre” || Reseña de Marco Antonio Toriz

Hiram Ruvalcaba (Ciudad Guzmán, Jalisco, 1988) es un escritor de oficio notable. Este libro de reciente publicación, que mereció el Premio Nacional de Cuento Joven “Comala” 2018, es prueba suficiente. En La noche sin nombre, Ruvalcaba demuestra su capacidad para narrar historias terroríficas que no requieren de elementos fantásticos: su poética radica en hacer de lo cotidiano algo extraordinario. Así pues, presenta situaciones que resultan aterradoras, precisamente, por su cercanía; es decir, son historias que podrían ocurrir en realidad (a nosotros mismos, a un familiar o al “amigo de un amigo”): un descuido en la carretera que resulta fatídico, una llamada que detona un recuerdo, un episodio momentáneo de celos…

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Niebla

«¿Somos el recuerdo de alguien que nos está olvidando?»

Salvador Elizondo

Las corrientes que entraban por la ventana parecían trasladar ráfagas de ceniza. El libro –grisáceo por el polvo o posiblemente por el escenario– lo esperaba con las páginas abiertas para finalizar lo que había comenzado desde hace mucho tiempo: una historia, una vida, que si bien estaba manchada del olvido y el recuerdo, todavía lograba difícilmente desprender algunas letras más.