A Mel Brooks
01 de febrero de 1789
Hoy he entrado al servicio del barón de Menage y la baronesa de Trois. Extrañamente, el palacio parece un laberinto. Una cocinera de Carcasona me ha guiñado un ojo.
A Mel Brooks
01 de febrero de 1789
Hoy he entrado al servicio del barón de Menage y la baronesa de Trois. Extrañamente, el palacio parece un laberinto. Una cocinera de Carcasona me ha guiñado un ojo.
Cuando a Roberto Bolaño, en una entrevista hecha por Cristián Warken para su programa televisivo La belleza de pensar, se le pregunta por qué escribir una novela de 600 páginas ―esta novela es Los detectives salvajes― en un mundo cada vez más rápido, habitado por personas que leen cada vez menos, él, Bolaño, contraataca con una interrogante aún de mayor calibre: «En realidad es una muy buena pregunta, pero la respuesta englobaría también al cuento y a la poesía: ¿por qué escribir, por qué escribir una novela larga, por qué escribir un cuento, por qué escribir más sonetos?». Kafka, desde su siglo, ya clasificaba y condenaba este tipo de preguntas. De ellas solía decir que “han dormido bien en los infiernos; ¿por qué sacarlas a la luz del día?”. Y es que esta pregunta de Roberto Bolaño es de largo alcance, una pregunta maldita, tan honda como incómoda: rebasa al autor mismo ―quien en la entrevista, cabe decir, no sabe responderla―, va más allá del público, del entrevistador, y no limitándose a aturdir su auditorio, la pregunta detona en los oídos de todos los poetas de la esfera terrestre ¿Por qué escribir más sonetos? Es algo que los tortura, que no los deja dormir. No sólo a ellos, también a cuentistas, a novelistas, a narradores en general, a los prosistas y a los versistas no nacidos, aquellos que han de escribir en el futuro.
Imaginemos cualquier texto o discurso como una interacción entre el clásico binomio fondo y forma. A partir de ello, las palabras constituyentes pueden provocar sensaciones variadas en el receptor. Delimitar los límites de ambos términos […]
«Todo está por desenredar, pero nada por descifrar.» ROLAND BARTHES Un estereotipo puede calificarse como un conjunto de caracteres deformados —correspondientes a un individuo, por ejemplo— creados a partir de la mercadotecnia y de la […]
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Andrés Neuman, escritor argentino nacido en 1977, ha escrito ensayo, novela, poesía y cuento. En esta cualidad creativa, fusiona la tragedia con la comedia, lo cotidiano con lo increíble y la ficción con la realidad. […]
En el ya remoto año del fraude electoral de 2006, tras severas, calcinadas y atrincheradas charlas de café en la cafetería de la vieja librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo, el poeta y coeditor […]
El libro que publicó Mario Calderón Lenguajes en la poesía mexicana (entre el canon y el folclore) causó cierto polémica [1] en el medio de las letras debido a que desató una vieja lucha acerca de las antologías de poesía, pues para Calderón el antologador debe basarse en criterios “convincentes” y no guiarse bajo el gusto del que antologa. Entonces, son los teóricos y críticos que tienen “autoridad para hacer antologías» y no el poeta:
“las antologías que han despertado mayor polémica son las que han pretendido, sin criterios o argumentos convincentes, decir cuál es la lista de los verdaderos poetas mexicanos merecedores de trascendencia”[2]
En principio consideré desarrollar un comentario al texto de Heriberto Yépez titulado La poética de la contra-insurgencia mexicana. Esto por el espasmo que me generó la aguda visión de una crítica genuina, pero sobre todo, por los dos conceptos principales de que se vale para escudriñar la obra de Tedi López Mills. Me refiero a los conceptos de “elusión” y “poesía-botox” –éste último obtenido de Felipe Fabre–.
Del auge en el género documental y una creciente aceptación de un público mucho más abierto a presenciar contenido de no ficción, se asoma de nuevo directo del Centro de Capacitación Cinematográfica una pieza del documental de investigación con tintes casi periodísticos: El silencio de la princesa, un filme de Manuel Cañibe que se vio terminada y primeramente reproducida en 2014.
Paralelo a una opinión crítica del contenido audiovisual, conviene revivir la experiencia de lo que sucede en las esporádicas funciones del Macabro Nocturno, una sesión de películas presentadas los días sábado a las 8pm en «La casa del cine» como parte de los eventos organizados por Macabro: Festival internacional de cine de horror.