Autor: Martha Vidal-Guirao

Escribo y actúo. El plan es sacar un bestseller y forrarme; mientras tanto, escribo sobre mujeres y cine.
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El test de Bechdel: 4 películas que replantean el papel de la mujer

En 1985, Alison Bechdel publicó una tira de su cómic Dykes to watch out for (Unas lesbianas de cuidado) llamada La norma. En esta, uno de los personajes afirma lo siguiente: solo ve una película si muestra al menos dos mujeres capaces de hablar entre ellas sobre algún tema que no sean los hombres.

Esta “norma” ha sido recuperada tras los años, hasta el punto de ganarse un nombre propio: el test de Bechdel. A día de hoy, es usado para determinar la importancia de los personajes femeninos en cualquier historia. Quizá su mérito radica en su aparente simplicidad. Son tantas las historias que no pasan la prueba que ha conseguido poner en cuestión el papel reservado a la mujer en la ficción.

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Las libretas de Esteban - Aimeé Cervantes

«Las libretas de Esteban»: Declaración de amor a la literatura

Ilustración de Aimeé Cervantes Flores

[…] renunciar al camino de la escritura […] al final del día, era renunciar a mí mismo. Por ello fue después de un sueño que retomé la pluma. Porque necesitaba ahondar en lo más profundo de mí. La pluma se convirtió en el único puente para negociar con los demonios que me habitan. Y si digo negociar es porque estoy convencido de que esos demonios no se irán a ningún lado. Hay que aprender a vivir con ellos, dirigir su energía.

PABLO MARTÍNEZ-ZÁRATE, LAS LIBRETAS DE ESTEBAN

Empezar una novela con un sueño es un recurso que desaconseja cualquier manual para los aspirantes a escritor. Por eso, al abrir Las libretas de Esteban (2015, Pablo Martínez-Zárate), cuya acción arranca a partir del sueño de su protagonista, uno podría mostrarse escéptico. Sin embargo, Martínez-Zárate triunfa con esta propuesta, que anticipa la naturaleza casi onírica del resto del relato.

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Flapper: la nueva mujer de los veinte

Cuando nos hablan del cine de los años veinte, a todos nos viene una imagen prefabricada a la cabeza: el estilo de vida ostentoso y desenfrenado de la nueva juventud norteamericana. Fue, por tanto, una época de cambios y mayor libertad, también para la mujer. Por supuesto, también las flappers, esas chicas de pelo corto que se negaron a llevar corsé y adoptaron comportamientos hasta el momento considerados masculinos: fumaban, bebían, conducían y tenían una visión mucho más liberal del sexo. A pesar del fenómeno social generado por las flappers que sólo tuvo lugar entre algunas partes de la población, gozaron de una popularidad envidiable, al grado de convertirse en uno de los prototipos de personaje más conocidos del cine de la época. Tal fue el caso que desbancó a las ingénues y a las vamps que tanto éxito habían tenido en la primera década del siglo. Más adelante, el concepto se vio culminado en la imagen de la it girl, con Clara Bow, y en las garçonne, las flappers europeas.