Etiqueta: Literatura queer

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El Torso – Cuento de Seth Nahúm Contreras

“It’s gruesome.
That someone so handsome should care”

Johnny Marr – Steven Morrissey

“En la escuela, guapo?” 

El Torso me envía mensajes desde la mañana. Imagino que lo hace cuando va de camino al trabajo, con su clásica camisa blanca cubriendo su oscura mirada; su nariz definida y alargada; sus líneas marcadas; su boca pequeña, oscura y un poco abierta; y su barba que apunta a lugares misteriosos.

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El vestido de Sara || Cuento de Cristina Meza

La noche de la fiesta no pude evitar recordar la primera vez que Sara y yo mantuvimos una conversación, aunque fue más bien breve y no creo que haya sido tan memorable para ella. Lo que más me cautivaba de su aspecto eran sus ojos, tenía unas pestañas largas perfectamente maquilladas y cada que sonreía su mirada se achicaba con ternura. Durante meses esperé la oportunidad para acercarme a ella, pero no obtuve éxito, por eso mi sorpresa fue grande cuando la vi entrar por la puerta.

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Queer

Queer, verbo transitivo

Ilustración de Carlos Gaytan

Parece no haber consenso en una traducción exacta al español de la palabra queer. Los sustantivos que más se acercan son “maricón”, “marica”, “puto”. Es un insulto con una carga histórico-cultural en contra de la diversidad sexual que se ha resignificado para ser un estandarte. Queer califica a la mujer que ha decidido no actuar de manera femenina, al hombre que mantiene relaciones sexuales con otros hombres, a una persona que combina en su vestir prendas de ambos sexos, a una mujer trans con una novia en el extranjero, a un hombre trans en una relación poliamorosa, a un Drag King en el escenario, a una lesbiana en una relación monógama. Cuánta heterogeneidad en un concepto tan homogéneo. Lo común de todas estas expresiones es la marginalidad a las que han sido condenadas.

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Vivir el cuerpo

Ilustración de Carlos Gaytán

El cuerpo es un territorio desconocido y familiar. Las más de las veces se le concibe como instrumento, un simple depositario del alma que se eleva con gracia hacia la espiritualidad. Lo cierto es que nuestro cuerpo representa toda realidad objetiva; en él se agrupan a empujones las más subjetivas experiencias. Y de entre todos esos rincones emerge una verdad aplastante: las corporalidades vividas serán siempre nuestro único hogar. Ese miedo esencial a abandonar el origen se explora a cada momento en la literatura. Es difícil pensar que un escritor o escritora pueda dejar de habitarse para escribir, por eso el lugar de enunciación es relevante.