Etiqueta: coronavirus

Read More

Contar la pandemIa: Lo incuantificable

Ilustración de Carlos Gaytán

Cuando cuentes cuentos, cuenta cuántos cuentos cuentas; porque si no cuentas cuántos cuentos cuentas, nunca sabrás cuántos cuentos sabes contar.

TrabAlenguas popular

Las cuentas no siempre valen lo mismo. Al momento actual, hay más de 62 mil infectados en México por esta desconcertante mutación virulenta. En el mundo hay más de cinco millones de casos estimados. Veo las estadísticas que ofrece Google, sus gráficas apenas coloridas. Trato de recordar que esas cifras en realidad son —¿o representan?— personas. De pronto los miles y los millones pesan más.

Read More
Gary Coronado/Los Angeles Times ©

Una fiesta sin mariachi: Garibaldi en silencio

Fotografía: Gary Coronado/Los Angeles Times

Si nos dejan…

Pensar en mariachi es pensar en todo un imaginario colectivo que está inscrito en la consciencia de la cultura mexicana. La palabra en sí misma detona un sinfín de escenarios que remiten a la fiesta interminable. Serenatas borrachas a las tres de la mañana, el aroma a tequila y mezcal al pie de la banqueta, cumpleaños de los abuelos con recuerdos de “Cien años”, fiestas de graduación al vuelo de “Las golondrinas”, festejos en el Ángel bajo un “Cielito lindo” o un diez de mayo de puro “Amor eterno”.

Pero el día de hoy no suenan las trompetas bajo los balcones. No hay serenatas para el día de las madres. Las canciones se han ido apagando detrás de las mascarillas N95. Las guitarras han enmudecido sin una voz en la madrugada a quién acompañar. En Garibaldi, la plaza de la fiesta interminable, el aire se ha llenado de silencio.

Read More

Representando lo desconocido: Imágenes del coronavirus

Toda imagen es una manipulación.

Georges Didi-Huberman

No cabe duda de que incertidumbre es uno de los conceptos estelares del momento. Aparece una y otra vez en diferentes noticias, discursos, opiniones, explicaciones, pensamientos, conversaciones. Se ha establecido como una suerte de comodín epistemológico, que puede brincar a su gusto y describir las diversas situaciones que experimentamos todos en relación con la pandemia mundial. Utilizamos esta palabra para referirnos a la gravedad de la enfermedad COVID-19, a la propagación de la misma, al destino de la economía, al tiempo que durarán las medidas de mitigación en México y en el resto del mundo, a qué pasará mañana, en una semana, en un mes o en un año. También, aparece conveniente cuando nos toca formular lo que estamos sintiendo: un “no sé” o un “no estoy segura” refieren a sentires inciertos. Y es que la experiencia de la nueva enfermedad carece de certeza en el sentido más elemental del obraje de la mente humana: falta un referente; es decir, no tiene objeto y es invisible ante nuestra percepción desamparada.

Read More

La desigualdad social, la peor pandemia

Imagen: A tale from the Decameron, John William Waterhouse, 1916

No es la primera vez que un bicho irrumpe en nuestros días para recordarnos lo efímera que es la vida… y lo desigual que sigue siendo el mundo en el siglo XXI. Así bien, en las literaturas del mundo también han quedado marcas de enfermedades y plagas que llevan a los pueblos a extender al máximo las cuerdas del equilibrio social, económico y político.

Voltaire dijo que no todo lo acontecido merece ser escrito, que únicamente los grandes acontecimientos quedan grabados en la memoria de los pueblos. No se equivocó. Si revisamos una prueba diagonal de los textos escritos a lo largo de los años de la historia de la humanidad, encontraremos temas recurrentes: guerras, triunfos, acuerdos políticos, rebeliones populares, repúblicas e imperios y, no lo olvidemos, enfermedades también. Incluso, muchas veces todos aquellos causados por la última.

Read More

Curadurías cotidianas y cómo contactar con el arte desde casa

Ilustración de Sofía Probert

LAs sandías se acomodan solas en el carro

Dicho de mi abuela

En tiempos de confinamiento, la siempre presente relatividad del todo se nos ha manifestado explícitamente. Lo que antes se daba por hecho, ahora se reconoce y lo que nos fue tedioso es hoy estimulante. Pasear al perro, hacer la compra e incluso tomar un baño, son actividades que hemos resignificado a partir de las nuevas condiciones ante las cuales nos encontramos. Pareciera incluso que el tiempo se mueve de otra forma, no sé más rápido o más lento, pero es diferente. Los días de la semana, para muchos de nosotros, han quedado difuminados en lo que parece un eterno domingo de trabajo en casa. Y es que, en tiempos de confinamiento, nuestra experiencia del mundo ha cambiado: lo sensible se ha redistribuido. Estamos expuestos a menos, pero quizá prestamos mayor atención.