Para Carmen, en la Casa del Poeta || José Antonio Lugo

La espadas toledanas —o las de los samurais— se caracterizan por su temple, esa combinación de dureza y flexibilidad que las hace únicas. La poesía de Carmen Nozal es precisa, afilada, corta con una lucidez amarga todo lo que toca. Y, sin embargo, es tierna, compasiva, empática. Dar vida a lo que los filólogos llamarían un oxímoron, es decir, una unión de contrarios, una mezcla imposible, es lo que ella, como un orfebre ancestral, logra con sus poemas.

43 es un aullido, un grito de dolor por los muchachos desaparecidos, por lo que ya no fue ni será, por la esperanza truncada. Nozal desvía la atención. Los protagonistas no son los jóvenes, son las moscas plañideras, las moscas de la misericordia, que con su letanía de viejitas nos recuerdan “el silencio que gime como un viento desollado”. Queda una opresión, un hedor, el olor dulzón de la carne amarga…

Por otra parte, en el libro De la palabra cacería, el corazón mira a la poeta del otro lado de la ventana. La voz poética nos habla de “la infiel sequía que tanto me caduca”. Es un territorio desolado, frío, estéril.

De repente, la voz nos dice: “Somos / piedras de un río / que, poco a poco, / se van puliendo”. Qué alivio, qué felicidad. La esperanza se cuela. Pero sólo dura un un grano de tiempo: “aquella fe, la que tuviste algún día, fue tu mentira más larga”. Volvemos a empezar. Un sol desollado; una isla sin olas, el llanto de los ángeles.

Se percibe el filo glacial y cortante de la espada poética de mi querida y admirada amiga Carmen Nozal. Se deja ver también su ternura infinita que convierte a las nubes en ataúdes de Dios. Gracias, querida Carmen, por esa voz afilada que nos conmueve, por una visión desolada que crea un hermoso paisaje, por esa melancolía que celebra la vida.

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Autor: José Antonio Lugo (12 de noviembre de 1960. Ciudad de México) ha publicado más de 10 títulos, que abarcan el ensayo literario, la narrativa, la astrología y el discurso político. Es director general de la editorial El tapiz del unicornio.