Las cumbres peladas del insomnio || Poemas de Edis Namar

Ilustración de Aimeé Cervantes

Soneto I

En este cementerio de la memoria
las ruinas de la razón aspiradas
son espectros o almas evaporadas,
molida hojarasca de mi historia.
Y así sólo te aprehendo, luz mortuoria,
bajo el claroscuro de las miradas;
rasgo tu piel, las formas destiladas,
y las poseo con violencia amatoria.
Pero al fin, eso es nada. Pobre rico
que del pulvis eris admira el arte,
y del amor le quedan los despojos.
De esta forma, más o menos me explico
por qué hay días en que no quiero buscarte,
y te encuentro cuando cierro los ojos.

*

Soneto II

Me siento perdido por este mundo.
Ya mis huellas se encuentran con mi paso,
mi paso persiste y surca al ocaso
las líneas de un laberinto profundo.
Sigo y regreso. Sigues aquí, me hundo,
me hundo en la noche de un destino craso
que repite que el corazón, si acaso,
en esquirlas tristes será fecundo.
¿Por qué mi suerte se enraíza en las manos?
¿Por qué cuando estás de frente revira
para quebrar estrellas y perderte?
¡Esta suerte que entre grietas se inflama
con lo poco que de ti se respira!
Sólo te encontré para no tenerte.

*

La tristeza

Yo no había sentido la tristeza,
siempre supuse que se trataba
de una metáfora que se refería
a abrir las persianas de las tinieblas / ni siquiera abrirlas
descubrir un estrecho espacio
para espiar un túnel de rumoradas estalactitas
sin el peligro de ser atravesadas por sus cuernos / otra metáfora
para referirse a espadas, garras, dedos u ojos
que a la distancia lucen poderosos y fascinantes,
como si una bestia de olas
se deslumbrara por el filo de la cimitarra
que se entrevé en el párpado adormilado de la noche
y embravecido arrasara lo mismo
bosques frondosos que hondas vanidades
y volvemos al punto de partida / a lo insondable
que es metáfora llana de cómo nos chupa
 —porque nos inhala la mala dicha
quiere que pasemos por sus colmillos
para tatuarnos marcas enjutas—
de cómo nos chupa la tristeza
de cómo nos arrasa la chingada.

*

Polvo enamorado, más allá de la expansión del universo

Un pródromo estelar en el espacio,
que se asperjó tras la explosión primera,
ha deambulado, ya años, en espera,
de asir un punto atrayente más reacio.
¡Un buscar para extinguirse despacio,
bogar hacia inalcanzable frontera,
que se expande por cruda ley severa,
la cual vuelve al cometa polvo lacio!
Materia que será estelar arena,
astro en potencia, detrito obstinado
que nunca alcanzará lo más querido,
¿vale de algo la postergada pena?
Vale lidia amarga, pues da sentido
y gloria al polvo desafortunado.
Así que su rastro es una parvada
infatigable de alas y latidos;
es, en efecto, polvo enamorado.

Sobre los versos que persisten hasta la evaporación por decir la Obra

La tinta se despliega lastimera,
se alisa la sequedad escamada.
De su piel azabache queda nada:
vahído de luz de la savia que fuera.
¿Qué fue del retozar de primavera?
¿Qué fue de la virilidad pasada?
La tinta, antes toro, es visión cansada;
bramido nocturno de una quimera.
¡Oh, infausta!, el tiempo todo lo lacera,
todo lo desgasta y la tinta osada,
en trozos de cuero apenas radiante,
perseguirá eternamente lo que era;
se convertirá en átomo rodante,
luego, brotará en triste bocanada

Estalactita

***

Autor: Edis Namar. Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas de la UNAM; actualmente, se desempeña como profesor de español en una preparatoria de Ecatepec; ha hecho colaboraciones en Cine3.com y en el extinto portal Coma Suspensivos.

Ilustradora: Aimeé Cervantes Flores (Oaxaca, 1995). Egresada de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Profundizó sus estudios en la ilustración, la cual considera su pasión después del cine, la literatura y la música. Entre sus logros se encuentran: Exposición colectiva en el Museo Franz Mayer con motivo de “El mundo de Tim Burton”; participación en un mural colectivo de su facultad y como directora de fotografía en el cortometraje “Otro Muerto” del Rally universitario del GIFF.

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