Tras el éxito de su EP Milagro el madrileño, llega a nuestro país el próximo 2 de marzo en el Foro Indie Rocks!, al show se suma la participación de SELECTA. La escena del rap en España […]
Tras el éxito de su EP Milagro el madrileño, llega a nuestro país el próximo 2 de marzo en el Foro Indie Rocks!, al show se suma la participación de SELECTA. La escena del rap en España […]
Presentamos gustosos una pequeña muestra poética de Pascual Pérez Ribot, escritor de Alicante, España. Los poemas forman parte de A mordiscos por la vida.
Pero, señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino filosofías de cocina? Bien dijo Lupercio Leonardo, que bien se puede filosofar y aderezar la cena. Y yo suelo decir viendo estas cosillas: Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito.
Sor Juana Inés de la Cruz en su famosa Respuesta a Sor Filotea describe su relación con la cocina de la manera anterior: para ella, este espacio es generador de reflexión, de experimentación y le sirve como catalizador de sus penas. Por ello, he decidido dedicar un bloque de comentarios acerca de aquellos textos en los que las escritoras se apropian de un espacio al que eran relegadas por su condición de género y lo convierten en un terreno propio para la creación. En este primer número es el turno de la zacatecana Ámparo Dávila.
A Oscar Hahn
Podrías dar nuevos nombres a las calles,
marcar con olvidados números
las fechas en que los tristes
dieron su primer beso, el único.
Pero te escondes en sabanas y toallas,
en las alcobas de bellísimas mujeres
con tobillos de íntima copa;
y de pronto, espías a la muerte
acariciando los senos de la vida.
Podrías murmurar con tus piernas
el sentido más antiguo del placer,
pero preferiste morir
antes de haber nacido.
Muy pocas películas marcan una época como lo hizo «The nigth of the living dead» («La noche de los muertos vivientes») del ya desaparecido director George A. Romero, catalogada en 2008 como la número 397 dentro de una […]
Si en algún momento de su vida usted se ha dejado seducir por el sensual coqueteo de un saxofón, si al escuchar las notas finales de un violín ha experimentado sensación de debilidad acompañada de sudoración en las manos y erizamiento de la piel, si las escalas y arpegios del piano le provocan fuertes e incontenibles suspiros y si tiene un particular interés por los exóticos movimientos de muñeca que el director de orquesta realiza, me complace informarle que es muy probable que dentro de sí usted lleve el singular germen de la melomanía.
Presentamos un texto del escritor regiomontano Daniel Salinas Basave, único mexicano, además de Juan Villoro, que ha sido finalista del Premio Internacional de Cuento Hispanoamericano «Gabriel García Márquez».
Estás caminando por la calle y no sabes qué hora es: el calor que emana de la acera es tanto, que en cada paso sientes cómo la goma con la que está fabricado tu calzado se adhiere a tu piel, despegándose cuando disminuye la presión de tus pisadas, causando una sensación sumamente desagradable: empleas tanto esfuerzo en dar cada paso, que abandonas tu forma humana para adoptar la de una suerte de pesada maquinaria.
Plastilina Mosh presenta su nuevo sencillo «JAJAJA» que define el regreso de la banda al estilo de Jonás González, lo cual genera una gran sorpresa al producir algo totalmente nuevo para la banda, manteniendo su esencia […]
Las grandes figuras de la cultura son tan conocidas que todos terminan sabiendo poco o más bien nada de ellos. Conocí a Adela Fernández por fortuna y casualidad hace dos años y, desde entonces, me convencí de estudiar su literatura. Lo primero que supe, como casi todos, es que fue hija de la relación entre Emilio “El Indio” Fernández y una bailarina cubana que el actor conoció en un viaje. Dada la naturaleza de la casa paterna, Adela vivió rodeada de la farándula artística y cultural del México de mediados del siglo pasado: Dolores del Río, Diego Rivera, Frida Kahlo y todo su círculo llenaban la sala de El Indio y le daban a su hija un trato cercano a una relación de servidumbre.