El poder del «ser-entre» de las adolescentes

Feels like I’m caught in the middle
That’s when I realize
I’m not a girl
Not yet a woman

Britney Spears

Quiero aprovechar esta oportunidad para dejar por escrito que debo actualizar la descripción de mi columna «Morarte», misma que contiene al texto que nos encontramos leyendo ahora. En un principio, este repositorio de escritos estaba pensado para reflexionar sobre distintos espacios de la Ciudad de México que median entre el arte y los públicos que lo experimentan. Aquellos sitios donde el arte mora, del verbo morar (de ahí el título), y a través de los cuales se producen encuentros entre sujetos y prácticas artísticas, generando… cosas. Desde que empezó la pandemia, la columna se ha visto forzada a ampliarse, estirarse y desentumirse, explorando distintas maneras en las que el arte puede habitar, ser habitado y, esperemos, ser habitable. Libros de artista, fotolibros, exposiciones virtuales, exposiciones pasadas, muestras de otros países, meros choros, la artisticidad en lo cotidiano, han sido objeto de lo que aquí se escribe. Considero que «Morarte» está pasando un proceso de transformación hacia todavía no sé qué, pero por el momento, esta traslación me es conveniente.

Luego de presentar lo anterior (de haber puesto la mesa tan pomposamente), expongo ahora que me interesa hablar en este texto de una exposición de una artista japonesa, llevada a cabo el año pasado en Seúl, Corea. Se trata de Let´s Make the Universe a Better Place (Hagamos del Universo un Lugar Mejor), muestra individual de la artista Aya Takano. Pero no solo quiero hablar de la exposición, sino también de la canción de Britney Spears I’m Not A Girl, Not Yet A Woman, cuyo título sigo pensando en cómo traducir al español, pero que por ahora presento como “no soy una niña, todavía tampoco una mujer” (aunque muy probablemente exista alguna regla que impida que “todavía” y “tampoco” vayan juntas).

Las piezas que conformaron la expo están inspiradas en las visitas que Takano realizó a colegios de jóvenes coreanas. Aquí, la artista presenció la resistencia de las adolescentes a la homogeneidad que se les busca imponer mediante estrictas medidas, desde el uniforme escolar hasta pensamientos y creencias doctrinarias. Las expresivas identidades de cada una de las chicas uniformadas llevaron a Takano a construir representaciones de mundos en los que sus protagonistas se desenvuelven libre y activamente.

Exposición Let’s Make the Universe a Better Place (Hagamos del Universo un Lugar Mejor)
https://leaflet.perrotin.com/view/45/lets-make-the-universe-a-better-place

En cada una de las obras se edifican micro mitologías personales que proyectan la idea, siempre en construcción, del yo de las personajes. Al mismo tiempo, las chicas interactúan armoniosamente con el entorno que las rodea y crean todo tipo de vínculos con los otros. Lejos de retratar el devenir mujer como algo tortuoso y aislante, Aya Takano se concentra en las pequeñas e importantes experiencias personales de las jóvenes y les permite desplegarse y apoderarse del espacio como si fueran olas de un mar tibiecito.

Aya Takano See you in the future (Nos vemos en el futuro), 2020
https://leaflet.perrotin.com/view/45/artwork/56231/14695

Esto me hace pensar en la canción de Britney Spears, la cual precisamente trata del periodo transicional entre la infancia y la adultez temprana. Para mí esta canción es algo así como un destello del coming-of-age[1] femenino en la cultura pop. Aquí, Britney, al expresar la preocupante realidad de sentirse “atrapada en el medio”, identifica que lo que necesita para lidiar con este choque fronterizo es tiempo; un momento que sea para ella mientras está “in-between” (otro fraseo del inglés que no me atrevo a traducir, pero que justo tiene que ver con este ser-entre).

Aya Takano, Shibuya sprint, 2020
https://leaflet.perrotin.com/view/45/artwork/56229/14692

Considero que este anhelo de Britney es precisamente lo que Aya Takano trata en sus ilustraciones y pinturas: aquel momento/espacio propio, a través del cual dar oportunidad de expresión y ordenamiento al cúmulo de emociones que componen la realidad y la identidad de una adolescente. Britney Spears, así como las estudiantes coreanas, se resiste a que alguien más le indique cuál es su camino y se dispone, consciente e inconscientemente, a afrontar el conflicto que está viviendo, mientras reconoce su propia agencia.

Aya Takano, we are waiting in the future (estamos esperando en el futuro), 2020
https://leaflet.perrotin.com/view/45/artwork/56415/14693

El espacio intermedio entre ser una niña y una mujer es desplegado en la obra de Aya Takano como un estado de constante aprendizaje, en el cual la inocencia, el deseo, la amistad y la desviación se hibridan en combinaciones casi infinitas. Takano entiende este lugar como uno con el potencial de hacer del mundo algo mejor, como lo estipula el título de la exposición. La artista se reconoce en las jóvenes coreanas, al haber sido ella también una adolescente que se vio en la necesidad de romper con restricciones impuestas. Pero, además, el sentido de la exposición parece apelar a una fuerza transformadora que sirve de ejemplo para cambiar el mundo.

Aya Takano, encountered (encontrada), 2020
https://leaflet.perrotin.com/view/45/artwork/56222/14690

En los cuerpos de las adolescentes se inscriben claves poderosas para desafiar las estructuras asfixiantes y hacer del incontenible universo un lugar un poquito más vivible.  La situación que describe Britney Spears como el “in-between” nos permite vislumbrar un espacio que surge a partir del choque de dos partes. Y no queda más que explorarlo y negociar.

Creo que «Morarte» está pasando por algo parecido.


[1] Coming-of-age es un género literario y cinematográfico que se centra en el crecimiento psicológico y moral del protagonista, a menudo desde la juventud hasta la adultez.