La resignificación de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) – Fotografías de Andrea Aviña

Estos lugares de memoria funcionan principalmente a la manera de los reminders, de los indicios de rememoración, que ofrecen sucesivamente un apoyo a la memoria que falla, una lucha en la lucha contra el olvido, incluso una suplencia muda de la memoria muerta. Los lugares Ciencia ficción y la caída del sistema: “permanecen” como inscripciones, monumentos, potencialmente documentos.

Paul Ricoeur

Durante la dictadura cívico-militar argentina, la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), predio inaugurado en 1924, fungió como uno de los más de 700 centros clandestinos de secuestro, tortura, asesinato y desaparición en los que se ejerció el terrorismo y represión estatal. Se estima que de 1976 a 1983, en este lugar fueron detenidas y desaparecidas 5000 personas. 

Antes de que la ESMA se resignificara como un espacio para la memoria, con el fin de la dictadura durante el mandato de Raúl Alfonsín (1983-1989) se promulgaron la Ley de Punto Final y la Ley de Obediencia Debida, que neutralizaban la imputación contra miembros de las Fuerzas Armadas responsables de dichos delitos. Asimismo, el expresidente Carlos Menem no sólo promovería el indulto de estos crímenes, a través de las denominadas Leyes de Impunidad, sino que también lanzaría la propuesta de la demolición de la ESMA para convertirla en un espacio verde de uso público y un símbolo de la unión nacional. En el 2001, a partir del repudio de diversos organismos de Derechos Humanos y de sectores de la sociedad civil, la Corte Suprema de Justicia reconoció la inconstitucionalidad del decreto de Menem. Finalmente, del 2004 al 2007, durante la presidencia de Néstor Kirchner se llevó a cabo el desalojo de las instituciones militares y el predio, de 17 hectáreas y compuesto por 35 edificios, se transformó en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA).

Es así que, en función de la acción colectiva contra la institucionalización del olvido, se materializó la recuperación simbólica de un espacio que encarnó la violencia masiva y la impunidad. De esta manera, la conservación y la posterior adecuación de los edificios que fueron activamente utilizados como centro de detención es la base del testimonio material de la represión dictatorial, pero también es la lucha por la verdad y la justicia. Actualmente, en este predio se encuentran diversas instituciones públicas, organismos de derechos humanos y asociaciones locales, regionales e internacionales de la sociedad civil como el Ente Público Espacio para la Memoria y la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, la Casa por la Identidad/Abuelas de Plaza de Mayo, la Casa de Nuestros Hijos. La vida y la Esperanza Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, el Espacio Cultural Nuestros Hijos/ Asociación Madres de Plaza de Mayo, la Casa de la Militancia, el Edificio 30.000 compañeros presentes/Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, el Equipo Argentino de Antropología Forense, el Archivo Nacional de la Memoria, por mencionar algunos.

Cuatro columnas

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Sótano

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Sótano 2

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Pasillo

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Dormitorios

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Torre de control

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Desde afuera

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Encrucijada

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Militancia

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Hasta la victoria siempre

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Las madres

Fotógrafa: Andrea Trinidad Aviña Cardoso (Ciudad de México, 1995). Egresada de la Licenciatura de Relaciones Internacionales y de la Licenciatura de Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM. Ha participado en diversas plataformas digitales con textos de carácter crítico. Fotógrafa aficionada ha colaborado en La Coyol revista literaria con una serie sobre la Ronda de las Madres de Plaza de Mayo titulada «Vengamos los jueves, dijo una madre».