RECIO: No dejemos morir al teatro en la CDMX

Cinco meses sin teatro. Cinco meses sin la emoción de los actores que, escena tras escena, nos recuerdan el imperfecto y conmovedor drama de la vida tan pronto se corre el telón. Más de 160 días en que productores y actores se han mantenido a puerta cerrada, pataleando sin descanso para no hundirse en el desasosiego provocado por la pandemia. Al filo de estas incontables semanas, el colectivo Red de Espacios Culturales Independientes Organizados de la CDMX (RECIO) se ha pronunciado de manera muy crítica frente a las prioridades que el gobierno federal ha marcado para manejar la crisis económica.

RECIO está integrado por directores y productores de diferentes recintos teatrales de la Ciudad de México, entre los que se incluyen Sensorama, La Teatrería, El Telón de Asfalto, Foro los Arcos, entre otros. El 20 de agosto, promulgaron un comunicado relativo a su inconformidad con la respuesta ofrecida por los gobiernos federal y estatal ante la falta de trabajo y recursos para la gente de teatro, que ha desembocado en el próximo cierre de tres recintos: Foro Los Arcos (Iztapalapa), Centro Cultural El Hormiguero (Benito Juárez) y Carretera 45 (Cuauhtémoc). “La ciudad difícilmente podrá ostentarse como la capital cultural de América cuando deja morir así a sus espacios culturales”, expresó la actriz Itari Marta, representante de Foro Shakespeare.

Dentro de RECIO, preocupa la constante respuesta de “no hay dinero” a la que los han acostumbrado las autoridades, mientras otros proyectos avanzan con normalidad. “Desde las secretarías de cultura, necesitamos héroes que se atrevan a evidenciar el absurdo de ir adelante con el proyecto del Bosque de Chapultepec […] y con otros gastos incongruentes cuyos recursos podrían y deberían dirigirse a resolver asuntos importantes”, expresó el director de La Teatrería Óscar Carnicero, quien se refiere a la futura remodelación de este espacio por parte del gobierno de la Ciudad de México, cuyo objetivo es conectar los espacios culturales dentro del bosque y reactivar la Tercera Sección.

Itari Marta y Óscar Carnicero durante la conferencia de prensa.

Sin embargo, RECIO deja claro que lo que esperan no es un subsidio, sino una revisión de las prioridades gubernamentales. “No nos interesa el juego de decirle al gobierno qué hacer con los recursos, la cuestión es que la respuesta con la que nos topamos reunión a reunión es ‘no hay dinero’. Pero nosotros vemos en los medios de comunicación que sí hay dinero para otras cosas”, manifestó Samuel Sosa de Teatro La Capilla. “Hemos puesto banco de boletos, banco de funciones, venta anticipada de boletos… No estamos pidiendo dinero gratis, ni que nadie nos mantenga; estamos ofreciendo nuestro trabajo de manera anticipada”, explicó Itari. RECIO invita al gobierno, al público y a empresas particulares a apoyarles, bajo la promesa de pagar con funciones, conferencias, talleres y un amplísimo abanico de servicios.

La industria del entretenimiento, como todos los sectores de la economía mexicana, ha sufrido desde el inicio de la pandemia. Hemos presenciado la creación de fondos de apoyo autogestivos, así como intentos de los productores y artistas por adaptar sus funciones, con mayor o menor éxito, a las transmisiones en línea. Pero los esfuerzos resultan insuficientes frente a una cuarentena sin fin y un panorama que no hace más que endurecerse día con día.

Los artistas, además de la ausencia de público, se enfrentan al sinsabor de la política mexicana, en donde no queda claro cuáles son las medidas de rescate frente a la crisis y, mucho menos, sus prioridades. Desde hace meses nos hemos atascado con noticias de nuevas prohibiciones y regulaciones —desde la imposibilidad de rentar inmuebles a través de aplicaciones digitales hasta el aumento de precios en los servicios online, pasando por el malogrado etiquetado claro en alimentos— que buscan el aplauso por parte del pueblo pero apenas abordan por la superficie los problemas urgentes del país. Esto sin contar los proyectos a los que se ha dado luz verde, cuyo presupuesto resulta exorbitante frente a la crisis económica que se vive —ejem, escuela de Béisbol en Texcoco—. Muchas decisiones, sin duda, se reconocen; otras, evidentemente, nos han dejado mucho qué desear. Óscar Carnicero expresa: “Creen que no nos damos cuenta de que los únicos que no han dejado de cobrar puntualmente desde hace 160 días son los funcionarios culturales, cuya función es administrar el dinero destinado a la cultura. Si como dicen, no hay dinero para la cultura, entonces, ¿cuál está siendo la función de estos funcionarios?”

No es tiempo de buscar culpables, pero sí soluciones. Como público, no dejemos de apoyar a la gente de teatro, de asistir a sus eventos y, sobre todo, de confiar en lo que nos ofrecen. Dentro de la industria del entretenimiento, el teatro ha sido el medio más noble, pues sabe que difícilmente competirá con la popularidad del cine o de la música en vivo. Como ciudadanos, es indispensable que no dejemos de ser críticos con las decisiones de nuestros gobernantes, pues todas nos afectarán tarde o temprano. Como gente de teatro o aficionados, la invitación de RECIO está abierta para iniciar el diálogo a través de las mesas de discusión en su sitio de Facebook o a través del correo heroesrecio@gmail.com