Autor: Angel de Leon

Actor, director. Escritor aficionado, amante de la belleza y el psicoanálisis; freudiano convencido y apasionado. Estudiante de la carrera en Literatura Dramática y Teatro en la UNAM.
Leer Más

Algunas palabras en torno a la obsesión

 

Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.

Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del mar que me golpea.
Este alacrán que por mi pecho mora.

Son guirnaldas de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.

Y aunque busco la cumbre de prudencia
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia.

Llagas de amor. Federico García Lorca

El hombre es el hombre que hace, el hombre que piensa, el hombre que juega. También, me atrevo a decir, el hombre que poetiza. Poetizar significa nombrar una cosa, encontrar el sonido apropiado para algo. La invención del lenguaje es la acción poética por excelencia, y podemos entender el significado de algo remitiéndonos a su sonido.

OB-SE-SIÓN… la aterradora ob como una cloaca en torno a la cual da vueltas el pensamiento, seguida por la severa repetición de la s, como un zumbido insoportable del que el obsesivo no se puede liberar, rematado por la lápida del acento agudo, que clava para siempre al individuo en la palabra. OB-SE-SIÓN: obsesivo es aquel que se no se puede mover sino en círculos, aprisionado por el cinturón de la ob, incapaz de dar un paso más allá, si no es entre los muros de un inextricable laberinto, donde a cada vuelta se encuentra con la misma idea, la misma imagen, el mismo pensamiento.

Leer Más

Natalicio de Tennessee Williams: las trampas de la ensoñación

Para Lorena González.

Ahora comprendo el discurso de tu puesta en escena

Edgar_Degas_-_In_a_Café_-_Google_Art_Project_2

Los mejores ejemplos de realismo en el arte son sospechosamente poéticos. Acaso porque ver la realidad con atención es aceptar que ésta es atroz, y que sólo puede ser soportada y justificada, en palabras de Nietzsche, como experiencia estética.

La experiencia estética, sin embargo, se vuelve difícil de mantener en medio del materialismo y la violencia. En medio del espantoso tedio de vivir. “Cuando la felicidad se la ha dado a alguien a pedazos, como a mí, se vuelve uno mezquino y malvado”, dice Blanche Dubois, maestra de literatura que huye de su pueblo a casa de su hermana, perseguida por el escándalo, por acostarse con sus estudiantes. “Dios existe, a veces”, declara entre los brazos de Mitch, que le devuelve la esperanza de amar… ¿y no es acaso esto lo que esperamos de la experiencia estética? ¿Volver a ver el rostro de Dios? ¿Asegurar un remanso de paz, de alegría, mantener viva la llama un instante? ¿Ese pedazo de felicidad hacerlo eterno por un segundo?

Leer Más

Más allá de la esperanza: entre la oscura raíz del grito y la voluntad de vivir

Para Ileana

Decía Schopenhauer que al final de una buena tragedia la sensación que se tiene es la de que no vale la pena seguir viviendo. Decía Aristóteles que la finalidad de la tragedia es producir horror y conmiseración ante la caída del héroe. Náusea, muerte, destrucción, imposibilidad de restitución… son las palabras que definen la tragedia.

¿Por qué necesitamos tragedias? ¿Qué goce puede extraerse de semejante golpe de realidad, frente al placer del melodrama, donde todo sucede de acuerdo a nuestros sueños?

Leer Más

El sujeto en falta: los agujeros en el cuerpo de Bob

rene_magritte_the_human_condition

Para Coyote y Carlos

A Slavoj Zizek le gusta ilustrar los puntos capitales del psicoanálisis lacaniano con la siguiente historia: un hombre se encuentra en una isla desierta con, digamos, Megan Fox. Luego de acostarse con él, Megan le dice que es toda suya y puede pedirle que cumpla cualquier fantasía, sin importar lo retorcida que ésta sea. El hombre le pide que se disfrace como su mejor amigo; Megan, desconcertada, acepta. El hombre se aproxima a su amigo, lo saluda entusiasmado y le dice: ¡Wey, no vas a creer lo que acaba de pasar! ¡Acabo de cogerme a Megan Fox!

El acto de escribir es, entre otras cosas, lo que tiene que hacer uno cuando lo que quiere leer no existe. Y como Slavoj Zizek no ha escrito ningún análisis lacaniano de la película de Bob Esponja, aquí me tienen.

Leer Más

Travesía proustiana en vísperas de Navidad

El primer volumen de En Busca del Tiempo Perdido relata la historia de Swann, un tipo obsesionado con la historia del arte y con las mujeres; con las mujeres en el arte y con la historia de las mujeres de las que se enamora. Nada más placentero para semejante sujeto que enamorarse de una cocotte, una puta de alta categoría que se acuesta con hombres y mujeres, actividades éstas que lo mantienen muy ocupado: se dedica a la divertida investigación de los encuentros amorosos de Odette, la documentación de los lugares en los que ha estado, la recreación de sus relaciones en la imaginación, la evocación de todas las sonrisas, todos los gemidos, todas las palabras de las que se ha perdido…

Leer Más

Teatro en los rincones de Filosofía y Letras: La acidez de las mariposas de Mónica Perea

Fotografía de Farah León

En los rincones más ocultos de la Facultad de Filosofía y Letras se presentan, cada semana, propuestas teatrales al alcance de una mirada curiosa con ganas de asomarse a los pliegues del corazón humano.

En los rincones más ocultos de cualquier ciudad, de cualquier casa, de cualquier universidad, se ocultan los vergonzosos gritos del placer, del dolor, de la vida: un parto secreto, una violación, la cópula desenfrenada y sin sentido en medio del alcohol y la música, la masturbación, el descubrimiento de la sexualidad que asoma, escondida, entre las piernas de una mujer…

Estos dos ínfimos rincones, el de la Facultad y el de la mujer, se cruzan en la experiencia teatral de La acidez de las mariposas, de Mónica Perea.

Leer Más

Razones para votar por Francis Underwood

No soy el único enfermo (espero) que se angustia cada vez que Francis Underwood, el despiadado protagonista de House of Cards, ve frustrados sus planes: cada que un periodista entrometido investiga sus asesinatos, cada que un político honrado se atreve a usar la ley en su contra o a frenar sus proyectos por alguna estúpida causa ética, cada que la impertinente de su esposa decide que ya se cansó de sacrificar su vida para que él pueda tener éxito.

Leer Más

¿Qué hice para merecer un amor así? El verdadero discurso de La chica danesa

Para Susy

Dejando de lado el impecable trabajo actoral de Eddie Redmayne en La chica danesa, la Academia premió en su personaje el discurso políticamente correcto (y necesario) respecto a los derechos de las personas transexuales, el retrato del drama vivido por estos individuos que necesita ser representado para asimilarse en la sociedad (una de las virtudes del arte).

¿Qué se premia, además de su talento, en el personaje interpretado por Alicia Vikander? ¿Quién es Gerda Wegener, la esposa del exitoso pintor Einar Wegener, que al final de la película se ha convertido en Lili Elbe?

Sin soslayar la importancia del tema de la transexualidad en la película, sostengo que su verdadero valor (su valor de universalidad), reside en otra cosa, y que el personaje verdaderamente admirable de la historia es Gerda quien, en términos puramente estructurales, es quien lleva la acción dramática, frente a Lili que, en términos puramente éticos, no es un personaje demasiado admirable.

Leer Más

Muerto por jugarle al verga: hacia un modelo de análisis dramático

Podemos sintetizar la definición aristotélica de la tragedia como un género dramático en el que el protagonista pasa de la felicidad a la desdicha en un cambio de la fortuna, provocando los sentimientos de horror y conmiseración en los espectadores, pues la peripecia acontece no por maldad del protagonista sino por una falla en su carácter -como las que podemos reconocer en todos los seres humanos- ni se trata tampoco de una desgracia ocurrida a una persona eminentemente virtuosa (pues, en este caso, dice Aristóteles, no provocaría horror ni compasión sino un sentimiento de indignación y acaso un efecto de falsedad).

Propongo sintetizar todavía más esta definición aplicando a todo personaje sospechoso de ser un personaje trágico latumblr_static_94naxzie544k48so8oo4sc4kg fórmula facebookera “muerto por jugarle al verga”, que consiste en presentar a un individuo cualquiera anunciando que va a hacer algo sorprendente que, por experiencia personal, sabemos que no puede terminar sino en la desgracia. Tradicionalmente, este meme consiste en una primera imagen donde el personaje aparece manifestando un demencial orgullo (la hybris señalada por Aristóteles), que en la parte inferior del meme se transforma en una tumba con el epitafio antes señalado.

Leer Más

¡Dale intención al texto!

Pasamos por alto reflexionar sobre el significado de las palabras, especialmente en el ámbito académico y profesional: damos por sentado que las comprendemos. Un director de escena le pedirá al actor que “le de intenciones a sus parlamentos”, y él entenderá, generalmente, que algunas partes las debe hacer triste, otras enojado, con variaciones de ritmo, tono, etc. Lo mismo sucede con la interpretación y el análisis de una obra… el lector tratará de entender el significado de una escena o de un monólogo, pero pasa por alto la intención.